
O como los que van de paso como la Raya Águila, que muchas veces, cuando no va sola, se detiene a danzar en grupos de pocos pero grandes ejemplares, formando círculos, para luego retirarse en ordenada fila una tras la otra, lenta, y a la vez, tan rápida que es imposible de alcanzar. Elegante muestra su andar al buceador que nunca deja de admirarla.
No comments:
Post a Comment